PERROS GUÍAS
Aunque
se han utilizado muchas razas de perros como lazarillos y fue el ancestro del
actual -pastor alemán- la primera raza que se utilizo porque esta practica tuvo
su origen en Austria en el siglo XVIII; siendo un hombre ciego, Josehp Resinguer
quien adiestro a sus tres perros para ayudarse y más de cien años después en
Alemania a raíz de la primera guerra mundial, donde muchos soldados perdieron
la vista, el Dr. Gerhard Stalling comenzó una escuela experimental para perros guías
utilizando a estos perros que se habían hecho muy populares en los trabajos de
rescate, patrullaje y búsqueda .
Actualmente
se reduce básicamente a tres razas y una mezcla: el -cobrador dorado-, el -pastor alemán-;
estos dos por su enorme inteligencia y vocación de servicio. Pero la raza más utilizada
es nuestro COBRADOR DE LABRADOR quien comparte dichas características
fundamentales, pero que además, requiere mucho menor mantenimiento que los
otros en cuanto a limpieza y cuidados del pelo, además de poder asumir una vida
menos activa que el -cobrador dorado- y haber desarrollado un carácter más
dócil que el del -pastor alemán-, facilitando con esto su convivencia en
ambientes más variados y ser un apoyo con un mínimo de mantenimiento. En
algunos casos buscando más altura o por algún déficit en el número de
labradores, con características de actitud e inteligencia ideales, se utiliza
una mezcla del –cobrador dorado- con el -cobrador de labrador-, obteniéndose
muy buenos resultados.
La
vida de un lazarillo es mucho más compleja de lo que podríamos imaginar; Es
importante desde la revisión de su pedigrí, verificando la salud de los progenitores
para evitar herencia de taras genéticas; el temperamento, talla y pelaje. A las
7 semanas de nacido o sea una vez destetados se realizan una serie de pruebas,
para seleccionar a un cachorro con las características ideales, como la prueba
de carácter y temperamento de Campbell, además de distintas de inteligencia;
concentración, motivación, adaptabilidad y velocidad de respuesta.
Pasada
esta primera selección, de la que cabe mencionar son muy pocos los perros con
evaluaciones de excelencia, se pasa a una segunda etapa donde el perro vivirá
una fase de habituación social con una familia, que generosamente se prestará a
cuidar y adecuar al cachorro a las situaciones de la vida cotidiana.
Cumplido el primer año o según el desarrollo de cada individuo, uno o dos meses antes o después, el perro se integrará a un centro de adiestramiento específico donde durante seis o doce meses, evolucionará en su obediencia básica junto al adiestramiento especifico como; caminar en línea recta, cuidar bordes y obstáculos, con instrumentos específicos de condicionamiento exponiendo al cachorro a situaciones cada día más complejas, que ha de resolver. Al final de esta etapa el adiestrador trabaja con un antifaz, donde poco a poco ira delegando la responsabilidad de conducir al perro como guía.
Cumplido el primer año o según el desarrollo de cada individuo, uno o dos meses antes o después, el perro se integrará a un centro de adiestramiento específico donde durante seis o doce meses, evolucionará en su obediencia básica junto al adiestramiento especifico como; caminar en línea recta, cuidar bordes y obstáculos, con instrumentos específicos de condicionamiento exponiendo al cachorro a situaciones cada día más complejas, que ha de resolver. Al final de esta etapa el adiestrador trabaja con un antifaz, donde poco a poco ira delegando la responsabilidad de conducir al perro como guía.
Pasado
una vez más otro filtro, aquellos perros que lograron con éxito conseguir los difíciles
objetivos de la etapa continuara la más compleja y difícil a partir del año y medio o dos años de edad se selecciona el
perro adecuado para las necesidades especificas de una persona ciega, quien
deberá asistir a un curso intensivo durante tres semanas en el centro de
adiestramiento donde aprenderá a cuidar y manejar al perro guía. Posteriormente,
se continua el curso en el lugar de residencia de la persona ciega y se
trabajan las rutas y necesidades específicas.
Esta es sin duda una de
las fases más complejas y de ella depende, en gran medida, el éxito del proceso
de adiestramiento.
Una vez graduado el guía, el personal del centro de
adiestramiento realizará visitas de apoyo y supervisión seis meses después de
la graduación o finalización del curso quedando visitas una vez al año durante
toda la vida de trabajo del perro guía
como seguimiento de rutina,
además de que el personal de los centro
estará disponible siempre para trabajar y corregir cualquier problema que surgiera en el animal.
IDEAL DE
COMPORTAMIENTO DEL CIUDADANO ANTE LA PRESENCIA DE UN PERRO-GUÍA:
1- No le des de comer ni
me llames cuando estoy trabajando. Los silbidos me distraen. Si quieres
saludarme pregunta primero a la persona.
2- No dejes tu perro
suelto cerca de él. Intenta controlarle.
3- Para dar una
indicación al dueño, no tirar de la correa ni agarrarlo del arnés.
4- Recordar que son los
ojos de una persona. No impedir el paso a establecimientos ni transportes.
La ley lo ampara.
5- No hay porque tener miedo.
Nunca son agresivos ni transmiten enfermedades.
6- Al conducir permitir y facilitar el intento cruzar, con precaución y parar a una distancia
suficiente para no asustales.
7- Facilítar una
ubicación cómoda en los transportes públicos.
8- Son perros limpios.
El entrenados y cuidados porlo que sus desechos no los veremos en vias publicas.
Imagen y normas para el comportamiento ideal, basadas en la publicación en el blog
de Rosa, Estefanía y Laura.
